En una nota de prensa, Guerrero ha señalado que el PAR está "preocupado" por un sector que "necesita respuestas rápidas" y que "es vital para el crecimiento del tejido productivo aragonés", apuntando que la provincia de Huesca ha perdido al 1,3 por ciento de sus autónomos el año pasado y la de Teruel un 1,4 por ciento.

En la proposición no de ley, ha recomendado que los autónomos coticen a través de un sistema de cinco tramos y que la elección de la base de cotización siga siendo voluntaria.

De esta forma, Guerrero ha planteado que los autónomos cuyos rendimientos netos no lleguen al salario mínimo interprofesional, y lo acrediten, coticen 50 euros mensuales a la Seguridad Social, mientras que el segundo tramo comprendería a aquellos situados entre el SMI y los 30.000 euros anuales, que no tendrían que pagar más de cotización al finalizar el año fiscal aunque eligieran la base mínima.

Los autónomos que ingresen anualmente entre 30.000 y 40.000, aunque podrán elegir libremente la base, cotizarían sobre 14.000 euros, el equivalente a la base del Grupo 1 del Régimen General; en el caso de los autónomos con ingresos de entre 40.000 y 60.000 euros se plantea una base de cotización de 18.000; y para más de 60.000 euros, la propuesta de ATA y UPTA, recogida por Guerrero, es una base de 24.000 euros anuales.

El parlamentario del PAR ha explicado que, en todos los casos, las regularizaciones por las diferencias de base de cotización se harían siempre a posteriori, una vez conocidos los rendimientos netos declarados. Ahora bien, a efectos de prestaciones futuras, "los autónomos cotizarían por la base completa establecida en cada tramo.

De este modo, aunque un autónomo optara por cotizar por la base mínima todos los años y hacer posteriormente las correspondientes regularizaciones con la Seguridad Social una vez finalizado el año fiscal, sus prestaciones se calcularían sobre las bases fijadas para cada tramo, 14.000, 18.000 y 24.000 euros en los tres últimos tramos.

INCENTIVOS

Asimismo, Jesús Guerrero ha emplazado a establecer un sistema de incentivos fiscales para aquellos autónomos que quieran elevar su base de cotización a la Seguridad Social por encima de la mínima, en las mismas condiciones que tienen las aportaciones a los planes de pensiones privados, todo ello en el marco de una potencial reforma del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Por último, ha abogado por potenciar desde el Gobierno de Aragón las medidas de protección social resultantes de las negociaciones existentes entre el Gobierno de España y las organizaciones representantes de los Autónomos a nivel de Aragón y España, así como cualquiera que se pudiera incorporar o impulsar desde la Comunidad en beneficio de los autónomos de Aragón.