El Tribunal Supremo de la India dio luz verde a los agentes forestales del estado de Maharashtra, en el oeste del país, para que disparen a matar a una tigresa a la que se le atribuye la muerte de seis personas en las últimas semanas, informó a Efe uno de los abogados.

"Nuestra petición fue rechazada, la petición decía que la tigresa no debía ser tiroteada, debía disparársele un tranquilizante y ponerla bajo custodia", explicó el letrado Anand Grover.

El máximo órgano judicial desestimó la petición de dos activistas de salvar la vida de la tigresa, que habita en un bosque del distrito de Yavatmal, porque ha matado a seres humanos.

De acuerdo con Grover, a la felina se le atribuye el ataque y la muerte de seis personas que se aventuraron en la reserva forestal, tres de ellas antes de emitirse la primera orden del Supremo en relación al caso y otras tres durante el proceso.

Además, hay versiones de que la tigresa supuestamente se comió a una de las víctimas.

"No hay pruebas de que el tigre se haya comido a una persona, sólo hay pruebas de que ha habido matanzas", declaró el letrado, al insistir en que fueron las víctimas las que entraron en la zona que es hábitat del animal y no a la inversa.

En la actualidad, la India acoge el 70% de la población mundial de tigres, una especie que también subsiste en otras naciones asiáticas como Bangladesh, Vietnam, Tailandia, Nepal o Camboya.

El tigre es muy apreciado en países como China para elaborar medicinas tradicionales y su tráfico ilegal en Asia es una de las mayores amenazas para preservar la especie.