Así lo ha indicado el primer edil en declaraciones a los medios después de que la Comisión Provincial de Patrimonio hiciera pública este martes la obligatoriedad de mantener el arbolado existente en la Plaza Vieja ante la existencia de dos artículos en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que "establecen el deber de protegerlo y conservarlo", lo que se contrapone con el modelo de plaza diáfana defendido desde el equipo de gobierno municipal.

"Pediremos los informes de manera tranquila, nos asesoraremos bien y seguiremos trabajando, no nos vamos a enquistar, no nos vamos a enrocar ni a abrir más guerras que no nos llevan a ningún sitio", ha indicado el regidor, para quien es primordial terminar la plaza "cuanto antes" y cerrar este "episodio tan catastrófico para la ciudad" dado que las obras se prolongan desde hace 12 años.

Fernández-Pacheco ha recordado que el modelo diseñado por el estudio Ordaz, que tras su readaptación dibuja una plaza que prescinde de 'El Pingurucho', desplaza los árboles a las esquinas en varios conjuntos y da protagonismo a las fachadas del consistorio, procede de un concurso público de ideas y no de que "el alcalde decidiera una buena tarde por dónde debía ir ese proyecto".

Así, ha incidido en que el proyecto ganador, que ya fue modificado tras las primeras reacciones ciudadanas al conocerse la supresión total del arbolado, "no se puede cambiar a la ligera porque podría ir en contra de la libre competencia del resto de licitadores que se presentaron", pese a lo cual se atendió a la "sensibilidad existente" al mantenimiento de zonas verdes y se introdujeron "más árboles todavía de los que actualmente hay" en el diseño.