La concejala Alicia Morales critica que "el Gobierno de Ballesta solo parece interesado en crear un centro de la ciudad de cartón piedra y de lucecitas de colores, en una gestión que no busca atender las necesidades de los vecinos sino un permanente 'show' que solo es fachada y propaganda".

La edil afirma que "ya es muy grave de por sí" esta política de Ballesta que "le lleva a descuidar de manera muy irresponsable las necesidades reales del municipio y a los distintos barrios y pedanías, pero la situación se vuelve intolerable cuando estas actuaciones acaban en pocos meses desmontadas y guardadas en el baúl de los recuerdos, en una muestra de desprecio absoluto hacia el dinero de todos los murcianos".

El Ayuntamiento instaló en septiembre de 2017 en la plaza de Romea seis elementos de mobiliario urbano con el objetivo, según afirmó el concejal de Calidad Urbana, José Guillén, de "transformar y dar un nuevo aire al espacio, además de fomentar hábitos como la lectura y facilitar el disfrute de las numerosas actividades que se organizan".

"Al parecer, el Gobierno municipal ya no tiene interés en transformar y dar un nuevo aire a la plaza del Romea, ni en fomentar hábitos como la lectura, ni en facilitar el disfrute de las actividades que se organizan", señala Morales.

"Una vez más queda claro que Ballesta y su equipo funcionan a base de ocurrencias y de acciones de marketing que solo buscan el impacto superficial y a corto plazo, sin tener ningún efecto positivo en la vida de los vecinos y vecinas".

En este sentido, la concejala encuentra un parecido entre este tipo de actuaciones "y el proyecto ADN Urbano, que Ballesta enarbola como su gran bandera pero que en su mayor parte no son más que acciones de 'chapa y pintura' en los barrios".