Los denunciantes advertían de que la prueba, disputada el pasado 15 de abril, podía acarrear consecuencias negativas para la conservación del urogallo, que se encuentra en peligro de extinción.

Asimismo, el Ejecutivo apunta que la Fiscalía considera, no obstante, que una vez realizada la carrera "no se ha constatado ninguno de los efectos nocivos para la especie que se suponían, ni en su vertiente concreta ni en su vertiente de riesgo hipotético". Asimismo, en su resolución de 5 de septiembre, el instructor entiende que "no existen indicios para formular denuncia ni por un delito contra la fauna, ni por un delito de prevaricación".