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Ya está listo NEXT-C, un potente propulsor iónico que la NASA usará para impactar contra un asteroide y desviarlo

  • Será la primera misión espacial en demostrar la desviación de asteroides por impacto cinético.
  • Esta misión está programada para el 22 de julio de 2021 y se prevé que impacte en septiembre de ese año.

NEXT-C, el propulsor iónico que usará para impactar contra un asteroide.
NASA/Bridget Caswell

Aunque la amenaza de que un asteroide impacte contra la Tierra es baja, siempre cabe la posibilidad de que nuestro destino pueda estar ligado al dantesco sino de los dinosaurios. Por suerte, la raza humana está más preparada.

Después de someterse a una serie de pruebas ambientales y de rendimiento, el Propulsor Xenón Evolutivo Comercial de la NASA ( NEXT-C ) se está preparando para la Misión de Prueba de Redirección de Asteroides Doble ( DART ), que se lanzará el próximo año.

DART será la primera misión espacial en demostrar la desviación de asteroides por impacto cinético, una técnica que podría evitar que un asteroide peligroso impacte en la Tierra al cambiar el movimiento del astro en el espacio. El objetivo principal es impactar contra un sistema de asteroides binarios para estudiar la viabilidad de esta técnica.

Esta misión está programada para el 22 de julio de 2021, donde el NEXT-C se dirigirá al sistema de asteroides binarios Didymos, 11 millones de kilómetros de la Tierra. Este sistema está compuesto por dos asteroides: uno de 780 metros y otro de 160 metros. La idea es impactar contra este último en septiembre del año que viene.

Antes de impactar contra el asteroide pequeño de Didymos desprenderá 6 cubesats, unos pequeños satélites proporcionados por la Agencia Espacial Italiana que reciben el nombre de LICIA. Estos cubesat capturarán las imágenes de la colisión y enviarán los datos de vuelta a la Tierra.

NEXT-C dentro de la cámara de vacío durante las pruebas de vacío térmico.
NASA

Está calculado que el impacto moverá la velocidad orbital de Didymos B en medio milímetro por segundo, suficiente para que los telescopios terrestres detecten con el tiempo un cambio en su periodo de rotación y causando un cráter de unos 20 metros de diámetro. Es ahí donde entra en acción Hera, una misión de la ESA que se lanzará en 2024 y espera llegar en 2027 al asteroide dañado. Una vez ahí analizará el efecto causado por DART más en detalle y también recopilará más datos del sistema de asteroides binario.

Cuando el sistema de propulsión se demuestre con éxito en DART, NEXT-C se considerará en una variedad de misiones sin tripulación de 10 a 15 años que podrían incluir ir a otros asteroides, cometas o planetas como Venus.

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