El informe Chilcot es concluyente: la invasión de Irak se basó en un montaje, en pruebas falsas. Bush ya lo reconoció en parte. Blair pidió disculpas anteayer. Aznar, el tercero del letal trío de las Azores, calla (y también su ayudante entonces, Rajoy, escudándose en que han pasado 13 años). En este asunto, deben de andar ambos en desiertos remotos y montañas lejanas.