Ya no es mortal para algunos y hemos bajado la guardia, pero millones de personas en todo el mundo siguen sin acceso a los tratamientos. España ya no contribuye al Fondo Mundial de lucha contra la enfermedad y ha marcado tendencia para otros gobiernos. Pero sigue ahí, acechando a los más débiles y estigmatizando a muchos. Perdamos el miedo, pero con investigación, tratamientos y prevención. Es la única forma de ganar la batalla al VIH.