Por complicado que parezca, preparar en casa un costillar asado es de lo más sencillo, sólo necesitamos carne de buena calidad, poco más de una hora de horno, unos ingredientes sencillos para preparar una salsa y, opcionalmente, algunas hortalizas para acompañar.

Las costillas de cerdo, por suerte, siguen siendo bastante económicas. Suele haber varias opciones (costilla ibérica, algunas más baratas...) así que elegimos las mejores que nuestra economía nos permita -siempre es mejor comer un poco menos de carne y buena, insistimos- y las mantenemos en nevera hasta 15 o 20 minutos antes de cocinarlas.

Para esta receta hemos usado cerveza negra que aporta un sabor muy especial, pero cualquier tipo de cerveza serviría. Con la mostaza pasa lo mismo, la nuestra es una de las denominadas "a la antigua" -que incluye los granos de la mostaza-, pero podemos usar la que más nos guste. El resultado no va a decepcionarnos, es una receta con la que acertar seguro.

Ingredientes

  • Un costillar de cerdo
  • 15 ml. de miel
  • 15 ml. de salsa de soja
  • 15 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • 15 gr. de mostaza
  • 33 cl. de cerveza negra
  • 600 gr. de patatas
  • 200 gr. de zanahorias
  • Sal
  • Otros 15 gr. de mostaza, 15 ml. de miel y 15 gr. de aceite de oliva virgen extra para cobertura final

Preparación

Sacamos el costillar del frigorífico, le añadimos sal por ambos lados y lo dejamos reposar. En un bol mezclamos los 15 mililitros de miel, con los 15 mililitros de soja, los 15 mililitros de aceite de oliva virgen extra, los 15 gramos de mostaza y los 33 centilitros de cerveza negra con un poco de sal. Removemos bien hasta que quede integrado.

Pelamos y lavamos bien las patatas y las zanahorias (las zanahorias, si preferimos, podemos dejarlas con piel). Troceamos las patatas en rodajas de medio centímetro y las vamos colocando en la base de una fuente de horno grande, dejando algo de aire entre ellas. Las zanahorias podemos partirlas, trocearlas o dejarlas enteras. Añadimos sal a las patatas y zanahorias.

Ponemos el costillar sobre la base de patatas y zanahorias y lo bañamos con la mezcla de miel, mostaza, soja, aceite y cerveza que habíamos preparado. Ponemos la fuente en el horno precalentado a 180 grados con calor arriba y abajo durante una hora.

Poco antes de la hora, preparamos otra mezcla en un bol, esta vez espesa, de miel y mostaza. Mezclamos 15 mililitros de miel con 15 gramos de mostaza y 15 mililitros de aceite de oliva virgen extra. Removemos bien hasta que los ingredientes queden integrados. Sacamos el costillar del horno y lo pincelamos con esta nueva salsa. Lo ponemos en el horno otros diez minutos con la opción grill. Sacamos del horno y listo para servir.